El sociólogo en su oficina
Presentarte con el sociólogo
estadounidense y fundador de Desarrollo Luz Dorada,
es como invitarte al mundo de la inspiración.
O como Harold Moskovitz dice: “Más
que impresionar, mi intención es de inspirar
a la gente para que se conozcan a sí mismo.
El ser maestro implica tener discípulos…prefiero
tener alumnos a quienes motivar para que crean en ellos
mismos; ya que lo que ven en mi, está en todos.” Y
aunque al psíquico no le gusta tanto que le
llamen maestro, es sin duda una persona que habla con
convicción, con certeza y con la sabiduría
que da la experiencia.
En meditación grupal, en México
Que él no
se convirtió en el tan querido
y desatacado psíquico sanador de un día
para otro lo demuestra su viaje de desarrollo hacia
el maestro, profesor, clarividente, fundador y escritor
que conocemos hoy día. Como niño sufrió de
severas bronquitis cuatro veces al año, hasta
que entendió que era su tristeza la que invitaba
a la enfermedad a su cuerpo…
Mientras experimentaba
estos síntomas en su mundo físico, se
divertía espiritualmente en el mundo de la energía.
Y sin saber de que se trataba exactamente, descubrió a
la edad de 5 la alquimia de la energía
encantado al mover las cosas
con su mente. Jugando entra poco a poco en este maravilloso
mundo energético
ofreciéndole cada vez más sorpresas.
Así fue como a los trece años, se asombra
al ver el aura de los pajaritos sentados en los cables
de teléfono.
Moskovitz, hablando sobre el Aura, en Cable Club TV, México.
A la revista Tu
Destino (Perú) Harold
cuenta “Cuando me lo proponía, veía
a las aves envueltas en un halo colorido y luego cuando
parpadeaba, los colores desaparecían. “Más
tarde Harold entiende que esta capacidad está presente
en todos los seres humanos, y que es producto de la
programación y resistencia que la mayoría
de las personas no sean capaz de experimentarla: “Todos
tenemos la capacidad de ver claro, sólo es necesario
darse el permiso de creer en uno mismo por sobre lo
que dice la cultura y los demás.” O como
lo explica en El Suplemento (Perú) “Cada
uno de nosotros tiene la destreza de percibir nuestros
más altos niveles de conciencia, y de escuchar
la voz de nuestro yo superior.”
Este descubrimiento invita al autodidacta a pasar horas
en la biblioteca leyendo todo lo relacionado con la
clarividencia, poco a poco se acostumbra
a ver el aura a voluntad y
desarrolla los principios que posteriormente se convertirían
en su filosofía. Fue a su padre a quien por primera
vez le vio el aura en su totalidad.
El psíquico
y clarividente asegura en El Expreso(Chile) “todos
tenemos una envoltura síquica que jamás
se desprende de nosotros, porque es nuestra propia esencia,
que refleja lo que sentimos, deseamos y pensamos”.
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