ACTIVIDADES LUZ DORADA GLOBAL

Testimonio de Adriana Estrada

Querido Harold

Con esta carta quiero agradecer tus enseñanzas y darte mi testimonio de ellas. Primero que nada decir que cuando estaba en tu seminario me sentí muy insegura en cuanto a mi capacidad para poder sanar, pues pensaba que esto solo era para personas superdotadas. A parte porque las técnicas son muy sencillas. Yo de cualquier forma y aún insegura después del seminario, quise poner en práctica lo aprendido, así es que mi primer paciente fue mi sobrino de 5 años. El se había lastimado un dedo el cual tenía como 3 veces su tamaño normal y aparte estaba de color morado intenso. Cuando lo estaba sanando me preguntó porqué salía luz de mis manos. Cuando terminé la sanación el dedo había vuelto a su tamaño normal, estaba levemente morado y lo había podido doblar.

Esa fue mi primera experiencia en que pude comprobar que la técnica si funciona y que yo lo podía hacer. Pero la sanación que mas satisfacción me ha dado es la de una muchacha de 16 años que estaba a punto del suicidio y con la sanación que le di cambió su vida.

Gracias Harold por esta oportunidad que me diste con tus enseñanzas de poderme ayudar a mi misma y a otros.
Con cariño,

Adriana Estrada
Guadalajara, Jal
Marzo, 1999

Vea el documento original:

Testimonio de Adriana Estrada, México

Publicaciones relacionadas: