ACTIVIDADES LUZ DORADA GLOBAL

Testimonio de Carlos Valencia

Mi nombre es Carlos Valencia Gallegos, soy una persona de 39 años, desde la edad de 16, padecí convulsiones, las cuales los médicos llamaron crisis epilépticas, causadas por lesión cerebral.
La primera de ellas, como ya lo dije fue a los 16 años. En mi casa mis padres lo primero que pensaron fue que había tomado alguna droga, fui llevado al doctor para ver que había tomado. Después de varios estudios empecé a ser tratado medicamente a base de anticonvulsivos y calmantes nerviosos (Diazepam y Ravotril).

Todo esto cambió mi vida, mis convulsiones me llenaban de temor, angustia, pero por sobre todo vergüenza. Mis relaciones laborales, afectivas etc duraban hasta que se presentaba una convulsión, ya no sabía si lo que pensaba era real o ficticio. A causa de las pastillas mi cuerpo fue perdiendo sensibilidad, entraba frecuentemente en cuadros depresivos.

Hace poco más de un año una hermana mía me comentó de las Técnicas de Sanación Luz Dorada y me presentó a Lourdes Arrollo que me explicó más a fondo la teoría de las técnicas de Luz Dorada y sin estar convencido se me practicó la primera sanación. Dejé de tomar pastillas, al principio fue algo tremendo, andaba todo nervioso, no dormía y para colmo, al mes me convulsiono. Esto aumentó mi escepticismo, con todo esto mi familia a la que siempre le he preocupado me convencen, vuelvo a platicar con Lourdes y ella muy tranquila me dice que vamos bien.  En lo personal de momento hasta coraje me dio pero con la esperanza de un milagro accedí  a otra sanación.

Y el milagro se dio, no más pastillas ni más convulsiones después de la segunda sanación y de esto hace un año y tres meses más o menos soy otro. Mi autoestima se acrecienta día a día, son tantas las cosas que me han sucedido que no encuentro las palabras para explicar todo lo que estoy viviendo. Gracias a Dios y a Luz Dorada por devolverme la salud, por enseñarme a ver la vida de otra manera. Gracias a sus técnicas mi familia viene creciendo enormemente nuevamente y de todo corazón gracias Harold, gracias Lourdes, gracias Rodolfo y que Dios los bendiga.

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Carlos Valencia
Testimonio

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